Dos pacientes fueron dados de alta en el Centro por la Vida

Locales 09 de septiembre de 2019 Por
El egreso se realizó luego de cumplidas las distintas etapas del tratamiento que es supervisado por el equipo de profesionales del centro.
egreso

El director del Centro por la Vida, Dr. Andrés Manini, explicó cómo es el procedimiento desde el ingreso hasta el egreso de los pacientes con problemas de adicciones.

“Cuando un paciente solicita un turno, ya sea personalmente o por teléfono, se lo cita para una entrevista. Es necesario que el paciente venga acompañado de un familiar, un amigo o alguien que se haga responsable, sobre todo que sea una persona adulta. Se los entrevista en forma individual, por separado al familiar y al paciente, o sea, la persona que tiene problemas con alguna sustancia o con alguna adicción por ejemplo al juego. Nosotros también tratamos este tipo de adicciones, lo más común en general es el alcohol, la marihuana, pero también hay adicción a la cocaína, pastillas, ácidos, inhalantes, entre otros”, señaló Manini.

“Luego de hacer esas entrevistas se decide qué tipo de intervención se puede dar con ese paciente. Pueden ser intervenciones individuales o grupales. La intervención grupal se está trabajando en el “Centro de Día” desde hace casi dos años y medio, aproximadamente desde julio de 2017”, agregó.

“Luego de una evaluación psicológica, de trabajadores sociales, médica, nutricional y de la psiquiatra, el paciente pasa a formar parte del primer grupo de intervención dependiendo de cuál sea el avance que tenga ese paciente. Si es tratamiento grupal, está coordinado y supervisado por profesionales de la salud que en general son psicólogos y trabajadores sociales”, añadió el profesional.

“Seguidamente, es derivado a un tratamiento más intensivo, a un segundo grupo, que es más personal para tratar las cuestiones particulares de cada uno. Después de un tiempo que en general ronda los 12 meses en adelante, como es el caso de estos dos chicos que se fueron de alta, ya se puede considerar que está en condiciones de volver a retomar su trabajo, sus estudios, de estar apto para seguir adelante”, contó.

“Estamos hablando de afecciones que involucran a toda la familia y no siempre la familia puede acompañar. Muchas veces el entorno familiar es un gran obstáculo en el tratamiento, la reinserción, la mejoría de los pacientes que se presentan”, dijo Manini.

Y finalizó entusiasmado: “Así que cada vez que se realiza un alta es una fiesta, se comparte con los familiares, con amigos, con los chicos que ya se han ido de alta recientemente. En este caso hubo incluso una presentación del grupo musical que se formó en el “Centro por la Vida” que se llama “Claramente”, supervisado y dirigido por el profesor Gustavo Sugo. Se comparte un brindis con los familiares, y se le entrega un diploma de alta. Lo más importante de todo es que después se hace un seguimiento, al principio mensual, que después se va espaciando para seguir acompañando a los pacientes en la reinserción”.

AO

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