OMS: otra de Ghebreyesus

Internacionales 15 de octubre de 2020 Por AO
No debieron pasar ni dos días desde las últimas que hizo David Nabarro sobre lo inútil de las cuarentenas, ya que traen más daño que ventajas.
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Parece ser que la idea es atosigar con declaraciones, y siempre contradictorias. No debieron pasar ni dos días desde las últimas que hizo David Nabarro sobre lo inútil de las cuarentenas, ya que traen más daño que ventajas; y el posterior remate del director general de la OMS, el señor Tedros Adhanom Ghebreyesus sobre lo falso que es la opción de elegir entre salud y economía. (ver en Diario 26 el artículo: Elecciones en Estados Unidos: Trump, la OMS y Biden con sus olvidos).

En una rueda de prensa rechazó la idea de inmunidad colectiva como medida para hacer frente al virus porque la considera poco ética ya que provoca sufrimiento y muertes innecesarias. Y que con un porcentaje alto de vacunados el porcentaje restante de personas, aunque no estén vacunadas, no se contagiarán. 

Es verdad que en la llamada inmunidad de grupo, colectiva o de rebaño, existe un porcentaje de muertes, según algunos un dos por ciento, y la acción de la vacuna evita el contagio a un porcentaje no vacunado. 

Pero hasta ahora, sobre este virus se ha hablado más de lo que se sabe, incluyendo a la OMS. Hasta ahora no hay vacunas, por lo tanto es muy probable que la inmunidad de rebaño se esté dando ya. 

Hasta que el doctor Edward Jenner descubrió el modo de combatir a la viruela desarrollando la primera vacuna, la humanidad sobrevivió con su propia inmunidad, de manera natural, seguramente a un alto precio en vidas. 

Esa inmunidad, la natural, se logra después de una infección producida por los microbios causados por la enfermedad. Por ejemplo el que se contagió de sarampión quedará inmune toda su vida. 

La inmunidad artificial tiene dos variantes. 

La pasiva que consiste en la administración de anticuerpos contra una infección específica usando suero humano o animal. Estos anticuerpos duran poco tiempo y si el suero es de animal, generalmente caballo, puede provocar reacciones alérgicas. 

La artificial activa es la que estimula al paciente a producir sus propios anticuerpos mediante microorganismos muertos o debilitados que no transmiten la enfermedad; y sus propios anticuerpos permanecen activos muchos años. Pero para ver sus efectos se debe esperar un tiempo, generalmente un par de semanas. 

Lograr una vacuna segura lleva muchos años. 

Se está tratando de lograr una o varias que sean efectivas y eso llevará su tiempo. Ya hemos visto algunas complicaciones con la de Oxford y ahora con la de Johnson & Johnson que ha detenido temporalmente sus pruebas clínicas debido a que uno de sus voluntarios enfermó. 

Es bueno que esto ocurra, que se detengan las pruebas, se investiguen los hechos para lograr un remedio seguro. Evitar las presiones políticas para obtener rápidos resultados es una buena opción. 

Mientras tanto la vida sigue y esta situación provocada por el virus no debe ser aprovecha para otros objetivos. Ni sembrar el miedo para dominar ni cercenar libertades. La humanidad convivirá con este virus como lo ha hecho y lo hace hoy con otros, que aún no tienen cura.  

Y como diría S.M el Rey Juan Carlos, Tedros ¿por qué no te callas?

AO

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