Las fuerzas de seguridad son los más afectados por el impacto del coronavirus en Argentina

Nacionales 19 de julio de 2020 Por AO
Cuál es el número de positivos en las zonas más golpeadas por la pandemia en la Argentina: Buenos Aires, la Ciudad y Chaco.
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Más de 2600 efectivos de las fuerzas federales y de las policías de los distritos más afectados por la pandemia, contrajeron coronavirus. Aunque el rol de los agentes abocados a la seguridad fue mutando, sigue siendo esencial para un país que transita uno de los momentos más difíciles de su historia y un escenario inédito para la mayor parte del mundo. 

Las fuerzas federales detectaron 829 positivos en sus filas: 135 gendarmes, 155 prefectos, 475 agentes de la PFA y 64 de la PSA. El número representa el 0,7 del total de efectivos (son unos 94 mil en total), un porcentaje que destacó la ministra de Seguridad Sabina Frederic el jueves en el Senado. La funcionaria evalúa el dato como positivo, debido a la extrema exposición al virus que enfrentan los uniformados. 

Por otro lado, la policía de la Provincia de Buenos Aires suma unos mil infectados, la policía de la Ciudad cuenta 710 agentes en tratamiento y Chaco 77 uniformados que se contagiaron con COVID-19. La primera es la fuerza de seguridad con mayor cantidad de efectivos: unos 90 mil, la segunda, tiene 25600, aproximadamente.

Hubo tres víctimas fatales del virus: Eduardo Maximiliano Benítez, un oficial de 31 años que prestaba funciones la Policía Departamental Seguridad de La Matanza. En Chaco, el subcomisario René Pogonza que murió tras haber participado de la custodia de una comitiva oficial y en la que varios funcionarios ya estaban infectados. La tercera muerte es de un efectivo de la Policía Federal. 

El decreto presidencial del 20 de marzo le ordenó al Ministerio de Seguridad de la Nación que garantice el cumplimiento del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en todo el territorio argentino, mediante "controles permanentes en rutas, vías y espacios públicos, accesos y demás lugares estratégicos, en coordinación y en forma concurrente con sus pares de las jurisdicciones provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

Todo un desafío para las fuerzas de seguridad federales bajo la órbita de Frederic y su equipo, a tres meses de asumir el cargo al que querían darle una impronta muy diferente a la restrictiva a la que los empujó la pandemia: al 16 de julio, controlaron a 17.027.950 personas, hicieron 106.563 infracciones, inspeccionaron 12.363.541 vehículos y secuestraron 4.908. 

Los controles no son la única tarea que afrontan las policías: cuidan fronteras, reciben a los varados en Ezeiza y asisten a barrios vulnerables que también vigilan muchas veces inmersos en trajes protectores y otras solo con un tapabocas o barbijos. Aunque en menor cantidad, siguen actuando en operativos, detenciones y haciendo peritajes. Es una realidad que también la actuación de las fuerzas se vieron teñidas por graves casos de abuso policial en Buenos Aires, Chaco y Tucumán.

Gendarmería, que tiene unos 37000 efectivos repartidos en diferentes puntos del país, cuida los puntos fronterizos terrestres y tiene presencia en barrios vulnerables del conurbano y de la Ciudad: la 1-11-14 de Bajo Flores, la Cava de San Isidro, la villa Carlos Gardel en Morón, barrios de Merlo, Moreno y Puerta de Hierro en La Matanza. También controla peajes. La fuerza registró 135 positivos desde el comienzo de la pandemia. De este número, 20 ya se recuperaron.

Junto a las empresas Cons Corp S.A y Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA), Prefectura colabora en la distribución de agua potable a los isleños del Delta Bonaerense. Desde el Pontón Recalada, que es un buque fondeado a unos 240 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, los efectivos y enfermeros de la fuerza controlan a cada tripulante de las embarcaciones que pretenden ingresar al puerto. 

Prefectos ubicados en los puestos ubicados en el Puente Pueyrredón, se controla el ingreso y egreso de personas y vehículos, desde y hacia la provincia de Buenos Aires. De los 20 mil que componen la fuerza, 101 efectivos están infectados, mientras que a otros 54 ya les dieron el alta.

El aeropuerto internacional de Ezeiza es una de las jurisdicciones de la fuerza federal más joven y con menos agentes: la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). A partir del 12 de marzo, 208 oficiales se desplegaron para controlar, en la primera línea, el flujo de los pasajeros que llegaban del exterior. 

Aunque Ezeiza fue la principal entrada del coronavirus al país, no fue la única: la PSA recibió a 328.351 pasajeros de numerosos países que arribaron a distintas aeroestaciones de la Argentina, en vuelos comerciales y repatriación. 

Desde que comenzó la pandemia, se activó el protocolo en 180 vuelos: desplazar el avión hacia una posición de emergencia, aislar al individuo detectado en un recinto epidemiológico y a quienes estuvieron en cercanías en otro, para ser asistidos, analizados y clasificados sanitariamente. 

El personal civil del organismo que conduce José Glinski digitalizó más de 86.210 declaraciones que fueron cargadas en el SICOVID-19, un sistema desarrollado por la PSA llamado que permite un mejor seguimiento de casos compatibles con el virus. La PSA, con 5 mil agentes, contó 64 positivos. Sólo quedan 8 positivos, 56 ya se recuperaron. 

Pericias y búsqueda

La Policía Federal Argentina está compuesta por 31941 efectivos. Tomó particular notoriedad en la última semana al hacerse cargo de la investigación, rastrillajes y peritajes del caso de la desaparición de Facundo Astudillo Castro, el joven de 22 años que desapareció el 30 de abril entre Pedro Luro y Bahía Blanca. 

La Fuerza registró 475 positivos, 388 siguen cursando la enfermedad mientras que 87 fueron dados de alta.

 

AO

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