La UIA pidió medidas que "protejan al trabajador pero no ahoguen a las empresas"

Nacionales 19 de mayo de 2020 Por AO
Lo aseguró el vicepresidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja, tras el anuncio de de prorrogar la prohibición de despidos sin justa causa. "Argentina tiene que tener un seguro de desempleo", afirmó.
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El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y presidente de la Copal, Daniel Funes de Rioja, remarcó la necesidad de un mecanismo de seguro de desempleo "que proteja al trabajador pero no ahogue y lleve a la quiebra a las empresas". 

"Prohibir suspensiones y despidos no es el camino. La Argentina tiene que tener un seguro de desempleo. ¿Qué puede hacer un empresario pyme que tiene empleados y está cerrado y si abre no tiene clientes y tiene que afrontar los sueldos y no puede despedir ni suspender?", se quejó.

A través de un decreto de necesidad y urgencia, el Gobierno prorrogó por 60 días la prohibición de efectuar despidos y aplicar suspensiones, las que sólo se podrán efectivizar si se hacen de mutuo acuerdo entre las partes.

En declaraciones radiales, el dirigente hizo referencia también al acuerdo al que llegaron empresarios y sindicalistas para evitar despidos, en el marco de la cuarentena. 

"El acuerdo con la CGT no es un acuerdo salarial. Es por la suspensión (de trabajadores) y las suspensiones no tienen contraprestación. El salario es la contraprestación por el trabajo", puntualizó. 

Por otra parte, Funes de Rioja defendió la adhesión de grandes empresas -como Techint- al Programa ATP: "En los países centrales la ayuda la reciben desde los directivos de Lufhtansa hasta la última persona. No sé si Techint recibió dinero para el pago de sueldos", evaluó.

En ese sentido, expresó: "Hay que distinguir la ayuda de salarios de los paquetes de rescate. Los países con espalda más grande están poniendo importantes sumas para reactivar la economía, mejorando la situación de grandes empresas". 

Sobre el abastecimiento de alimentos -sector al cual Funes de Rioja pertenece- comentó que "cuando el Gobierno decretó el aislamiento obligatorio encaramos el tema como actividad esencial, cubriendo el abastecimiento. En los primeros días hubo una corrida de gente a abastecerse y hubo quiebre de stock. Pero luego cubrimos satisfactoriamente la demanda". 

No obstante, aclaró: "La industria de alimentación no trabaja a pleno. En primer lugar porque hay trabajadores en grupo riesgo o aquellos que cuidan a sus hijos. Más del 30% del personal de alimentación no trabaja ahora".

AO

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