Alberto le pidió 1.500 respiradores a Xi Jinping y apuesta a llegar a los 10.000 en todo el país

Política 25 de marzo de 2020 Por AO
El gobierno se prepara para un pico de casos de coronavirus entre fines de abril y principios de mayo. Se trabaja en un pago extra de $30.000 para los médicos sujeto a presentismo.
allll

El gobierno prepara un paquete de medidas para poder hacer frente al pico máximo de casos con coronavirus que se espera para fines de abril y primera quincena de mayo. Para eso, pidió respiradores al gobierno chino y espera llegar a los 10.000 antes de que la demanda llegue a su máximo. 

Según pudo saber LPO, el presidente le envió una carta a Xi Jinping, su par chino, para solicitarle que le envíe 1.500 respiradores que vayan quedando sin uso, conforme decrezca allí la cantidad de hospitalizados. Este lunes se anunció el cierre del último hospital especial que abrieron en China para contener esta crisis mundial.

Fuentes oficiales dijeron a este medio que existen cerca de 8.900 en el país y que ya la encargaron todos los que puede abastecer la industria nacional. La empresa TECME, con sede en Córdoba los produce y, con el financiamiento que le dio el gobierno puede llegar a producir 130 por semana. Desde el Ministerio de Salud ya le encargaron toda la producción de los próximos meses. En un mes, el gobierno estima poder contar con 10.000 respiradores.

La otra restricción proviene de la disponibilidad de camas. El gobierno quiere evitar cometer el error de Italia, que envió los casos leves de coronavirus a sus casas para no ocupar lugar crítico en los hospitales y lo único que consiguió fue una segunda ola de contagios ya que al tiempo los familiares acabaron presentando síntomas. Por ello se estudia derivarlos a hoteles y en la provincia de Buenos Aires, dada la escasez de hoteles en el conurbano podrían hasta derivarlos a albergues transitorios. "Esto último es lo que proponen representantes de salud del sector privado", aclararon. 

Desde el gobierno también destacaron que el otro cuello de botella lo observan en los recursos humanos. Los médicos mayores de 60 años no quieren exponerse al riesgo de contagio y no son los únicos. En el Hospital Garrahan, por ejemplo, semanas atrás se produjo un ausentismo del 30% por los temores existentes a contagios. Por ello y para atacar el problema en forma global se dará un monto de suma fija, serían $30.000 en tres cuotas a los trabajadores de la salud. Ese pago beneficiaría a 750.000 personas y estaría sujeto al presentismo y saldría de las arcas nacionales. 

Además, para poder proteger a los mayores de 60 convocarán a estudiantes de medicina para tareas que no impliquen violar ley de ejercicio de la profesión, de forma de incrementar el total de trabajadores de la salud en ejercicio.

Por el momento, en el gobierno no descartan que se extienda la cuarentena. Tal como está planteada la cuestión, si los números que se informen para fin de mes son positivos, se la debe prorrogar dado que fue una medida exitosa. Pero también si son negativos. Por ello lo que está en discusión no es si se la prorroga sino cómo y de qué manera se lo hace. Tampoco sería parejo en todo el país la decisión: la suspensión de las clases y de las tareas administrativas del sector público lograron reducir en un 50% el uso del transporte público, por lo que se estima que estos serán los grupos que tentativamente deberán prorrogar la cuarentena.

El otro gran frente de conflicto lo tienen con los argentinos que regresan del exterior. El Ministerio de Salud está decidiendo dosificar el ingreso de aquellos que provienen de Brasil dado que, al no conseguir vuelos directos a la Argentina, son muchos los que volaron a San Pablo y luego ingresan por tierra vía Misiones. Lo mismo sucede con Mendoza desde Chile y los controles sanitarios de frontera están casi colapsados y sin capacidad de dar seguimiento del efectivo cumplimiento de la cuarentena. 

No es menor tampoco el dolor de cabeza que genera Brasil. Su política descoordinada y relajada frente al virus puede resultar en un fuerte crecimiento de los casos en el país vecino. Ante los contactos de funcionarios argentinos, la respuesta es: "lo decidió Bolsonaro".

El colmo de la descoordinación se vivió este lunes en una conferencia de prensa llamada por Bolsonaro a la que él mismo luego decidió no ir y dejó a funcionarios de segunda línea pateándose entre ellos las respuestas a las preguntas de los periodistas en relación a las medidas para paliar la pandemia.

Fuentes oficiales también aseguraron que los laboratorios de todo el país cuentan con los insumos para realizar las pruebas de coronavirus. Cada viernes están llegando al país los reactivos comprados por el gobierno. 

Son un total de 52.500 que se suman a los 3.000 que dio la Organización Mundial de la Salud a principios de año y que se van repartir en los 35 laboratorios habilitados para descentralizar la tarea que efectúa el Instituto Malbrán. 

El Instituto Malbrán está procesando 295 a 300 casos por día y se espera que llegue a 800 casos sin afectar su capacidad máxima. 

AO

Te puede interesar