La otra cara de la crisis: las familias acumulan deudas por $1,2 billones y se duplicó la mora en dos años

Economía 30 de noviembre de 2019 Por
Más del 40% corresponde a saldos de tarjeta de crédito. Cada hogar necesitaría en promedio 3,2 meses de ingreso para cubrir sus pasivos.
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Por debajo de la crisis de deuda que atraviesa el Estado nacional y de las complicaciones que sufren compañías y provincias argentinas para afrontar los pasivos en dólares que tomaron en los últimos años, subyace un problema más cotidiano y presente en los hogares: las familias acumulan una deuda con el sistema bancario de 1,2 billones de pesos. La morosidad en los pagos se duplicó en los últimos dos años.

La mayor parte del stock de deuda total -4 de cada 10 pesos- corresponde a saldos de consumos con tarjeta de crédito, seguido por los préstamos personales, los créditos hipotecarios y los préstamos prendarios. En promedio, para poder cubrir sus deudas pendientes, cada familia necesita 3,2 meses de ingresos.

De acuerdo a la la consultora Elypsis, "en su informe de Estabilidad Financiera, el Banco Central indica que las familias necesitaron a en septiembre 3,2 sueldos para pagar ese stock. Si bien el ratio es similar a 2018, preocupa en un contexto donde el ingreso familiar real cayó 11,6% en un año".

Los analistas coinciden en que el monto total que adeudan los hogares -equivalente a poco más de 19.000 millones de dólares- no necesariamente es peligroso para el sistema. Pero el contexto de caída del poder de compra de los salarios y las altas tasas de interés complican a las familias a la hora de refinanciar sus compromisos o ponerse al día.

First Capital Group hizo un análisis rubro por rubro para comprender cómo está compuesta la deuda familiar con el sistema bancario. En ese sentido, marcó que al 31 de octubre de este año -de acuerdo a datos del Banco Central- $514.964 millones corresponden a saldos con tarjeta de crédito. En un mes el stock creció un 13%, explicado principalmente por las compras en cuotas sin interés del programa Ahora 12.

Más atrás le siguen los préstamos personales, con $405.191 millones. Los créditos hipotecarios, que incluyen los préstamos UVA atados a la inflación, sumaron hasta octubre $213.829 millones. El mercado inmobiliario quedó virtualmente congelado en el último año por la suba del dólar y las tasas de interés, que hicieron más restrictivo al crédito para la vivienda. Por último, $82.813 millones corresponden a préstamos prendarios, utilizados principalmente para la compra de automóviles.

"La situación genera preocupación", dijo a TN.com.ar Victoria Giarrizzo, directora de Elypsis, porque "ocurre en un contexto en el que aumentó la tasa de mora en las familias, lo que marca que hay mayor dificultad para pagar por la caída del ingreso de las familias y los mayores costos financieros", apuntó la economista.

"A esos 1,2 billones hay que sumar los intereses, los punitorios por pagos fuera de término, y en el caso de la deuda que se manda a legales por problemas de cobro, el gasto en abogados también es altísimo. A pesar de que aumentó la tasa de mora, hay una parte importante que tuvo que ser refinanciada. Si eso no sucedía la tasa hubiera sido incluso mayor", comentó.

Para Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, el promedio de 3,2 salarios por familia para cubrir su deuda "significa que hay hogares que seguramente esté endeudados por el equivalente a 1 mes de salario y otra gente debe tener hasta 4 o 5 meses", consideró en diálogo con este medio.

"Esas cifras en términos absolutos no representan un gran compromiso. No parecieran ser cifras que lleven hacia una crisis de deuda. Pero, en un país como Argentina, sí se constituye un problema, por el nivel de las tasas de interés y la poca oferta refinanciar, es decir conseguir fondos y pagar la deuda que se está venciendo", apuntó Barbero.

El dato que preocupa a los economistas es el nivel de morosidad, es decir la deuda que no puede ser pagada a tiempo y que tampoco pudo ser refinanciada y que empieza a tener problemas de cobro. A fines de 2017, cuando la crisis financiera todavía no había comenzado, el porcentaje del monto de créditos con mora era cercano a 2,6%. Dos años después llegó a 5,2% del total -la cifra más alta en diez años-, lo que implica que esa proporción se duplicó.

Llevado a números concretos, de los 1,2 billones de pesos que existen de financiamiento a las familias, unos $62.400 millones están en mora. Esto equivale, solo a modo de comparación, a casi 1000 millones de dólares.

Que deben las familias Argentinas

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La mitad de la población adulta del país tiene deudas
Un informe reciente del Banco Central mostró que, a marzo de 2019, el 51% de la población adulta del país tiene al menos un tipo de deuda en el sistema financiero. "Entre diciembre de 2015 y marzo 2019, la cantidad de personas que utilizó instrumentos de crédito aumentó por encima del crecimiento natural de la población, llevando a que este indicador mejore en 4 puntos porcentuales", explicó el Informe de Inclusión Financiera publicado este mes. A fines de 2015 la cantidad de adultos endeudados era de 46,8%.

La autoridad monetaria además incluyó un relevamiento en todo el país a nivel geográfico y discriminado por género. "A nivel provincial, la distribución de los deudores muestra que la mayor proporción se encontraba en la Ciudad de Buenos Aires, en la que el 82% de la población adulta tenía algún financiamiento en el sistema. Del lado opuesto del espectro, la provincia con la menor proporción de deudores del país era Corrientes, donde el 41% de la población adulta tenía algún financiamiento", apuntó el reporte oficial.

En los últimos años el acceso de mujeres a financiamiento creció. "A nivel nacional, a marzo de 2019, el 47,7% de las mujeres adultas tenían algún tipo de financiamiento en el sistema financiero, mientras que en el caso de los hombres adultos ese porcentaje ascendía a 54,4%", explicó el BCRA.

"Si bien el porcentaje de mujeres es menor que el de hombres, la evolución del indicador en los últimos años muestra que la brecha se estaría reduciendo. En tal sentido, se observa que en el año 2015 la diferencia entre ambos porcentajes ascendía a 8,3%, mientras que en marzo de 2019 se redujo a 6,7%", concluyó al respecto.

"Teniendo en cuenta que en los últimos años no hubo un impulso a consumir con crédito -Ahora 12 estuvo retraído hasta los últimos meses-, el aumento en la cantidad de personas con financiamiento tiene que ver con dificultades para cubrir gastos corrientes. Si bien cada vez más gente tiene acceso al sistema bancario, en un marco de suba de la informalidad y el desempleo, estuvo más asociado a la necesidad de sostener gastos de todos los días", opinó Giarrizzo (Elypsis).

Por fuera del sistema financiero, el 83% de las familias que son beneficiarias de Asignación Universal por Hijo tomaron préstamos Anses. Se trata de un universo de 1,8 millones de personas que gestionaron préstamos por $18.000 cada uno en promedio, según reveló TN.com.ar.

Las tasas más bajas en comparación con el resto de las entidades financieras tradicionales favorecieron este escenario. Los créditos Anses son a devolver en dos o tres años, con tasas de entre 49 y 54% anual. Como contraste, una financiera que otorga créditos a sola firma cobra en torno al 170% anual de tasa, mientras que en los bancos alcanzan el 70% anual.

Cómo salir del laberinto de la deuda
Para resolver la encrucijada de los incrementos en la morosidad en las familias en un contexto de tasas de interés altas que restringen la refinanciación y caída del salario real, los economistas creen que la salida deberá incluir crecimiento de la economía, recomposición de ingresos e incluso hasta un reperfilamiento de algunas deudas, tal como hizo el Estado nacional con sus pasivos con acreedores privados y con el FMI.

En ese sentido, Guillermo Barbero (First Capital Group), afirmó: "el problema en este país es el 'cortoplacismo', no es lo mismo poder tener crédito a 12 meses que a 48 meses. Últimamente los préstamos que superen los 12 meses estuvieron poco disponibles. El stock de deuda parece ser manejable, si en el transcurso de este año hay más oferta de crédito y bajan las tasas, creo que gran parte de la deuda puede volver a tener una situación regular", consideró.

Algunos analistas creen que se deberían reperfilar todos los préstamos otorgados por los bancos para descomprimir la situación de familias y de pymes. El economista y exdirector del Nuevo Banco de Chaco, Carlos de los Santos, llevó al equipo económico de Alberto Fernández, a la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) una propuesta para ayudar a "licuar" las deudas con la inflación pero sin condenar a los bancos a perder dinero.

Su idea se basa en un refinanciar toda la cartera de créditos de los bancos para volcar los recursos que no se utilicen para pagar los préstamos al consumo y que eso redunde en un estímulo a la producción. Esto debería ser combinado con un sistema de tasas de interés de equilibrio para que los plazos fijos no pierdan contra la inflación y para los nuevos préstamos no descapitalicen a los bancos.

"La inflación siempre fue un problema para el financiamiento, por eso tenemos que buscar alternativas que neutralicen sus efectos hasta que se logre contralarla a niveles como se tienen en la mayoría de los países del mundo", afirmó De los Santos.

Para Giarrizzo, por su parte, los porcentajes de morosidad podrían bajar solo "si el economía crece y se recupera el ingreso y el empleo. Va a haber que implementar algún tipo de política para impulsar un reperfilamiento de la deuda familiar y de las pymes", dijo.

Las pequeñas y medianas empresas también registran en los últimos meses problemas cada vez más marcados de endeudamiento. Según Elypsis, en total adeudan casi $780.000 millones, lo que equivale al 30% del valor total de la producción pyme de todo 2019.

"Hay un punto importante sobre las pymes y es que muchas de ellas son emprendimientos familiares, por lo que su deuda también es parte de sus hogares", concluyó Giarrizzo.

TN

 

AO

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