La administración de Trump insinuó su apoyo a Alberto para renegociar la deuda, pero advirtió sobre China

Política 08 de octubre de 2019 Por
El mensaje lo transmitió el Departamento de Estado en una reunión con Massa. Preocupan las "inversiones en áreas estratégicas" que pueda realizar el gigante asiático.
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En el marco de su gira por los Estados Unidos, Sergio Massa se reunió con funcionarios del gobierno de Donald Trump y recibió un mensaje contundente: Washington apoyará la renegociación de la deuda argentina en una eventual administración de Alberto Fernández, pero no quiere que China amplíe su presencia sobre "áreas estratégicas" en la Argentina.

El candidato a diputado peronista fue recibido por los principales subsecretarios que manejan las cuestiones hemisféricas del Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro, quienes le planearon su preocupación por las posibles inversiones de Beijing en sectores que consideran de "seguridad nacional", como las telecomunicaciones y la infraestructura energética.

Massa les respondió que Alberto tiene muy claro que la relación con los Estados Unidos será de mucha colaboración y confianza, pero que no pretende tomar partido en el conflicto de la Guerra Comercial.

Se trata de un asunto muy sensible que incluso a Macri le trajo serios dolores de cabeza, al no saber cómo mediar entre los intereses de ambas potencias. A pesar de estar claramente alineado a Washington, el actual presidente sufrió numerosos desplantes -por ejemplo en el G20- por el hecho de no aceptar todos los pedidos norteamericanos como el desmantelamiento de la base espacial de Neuquén. De hecho, muchos sostienen que fue el motivo por el cual muchos fondos de inversión decidieron salir del país, cuando se dio aquella corrida en abril del 2018 liderada por el JP Morgan.

Como reveló LPO, el peronismo pretendía jugar la carta China para obtener mejores condiciones en el nuevo acuerdo con el FMI, pero también se trataba de una posibilidad real de importantes inversiones para hacerse de dólares frescos en el comienzo del mandato. Más allá de la amenaza de solicitar un paquete de financiamiento a Beijing que no parece del todo viable, sí hubo ofertas concretas para reflotar las dos centrales nucleares, la mega represa hidroeléctrica Corpus en Misiones y una activa participación en Vaca Muerta.

El pedido de Trump rememora la reestructuración del gobierno de Néstor Kirchner, cuando George Bush le solicitó una fuerte condena a la República Islámica de Irán en la ONU por el atentado a la AMIA, algo a lo que el ex presidente argentino accedió.

Sucede que el conflicto con Irán y Venezuela se mantiene como una de las obsesiones de la administración republicana, que a pesar de la salida de Bolton, insiste en incrementar la presión internacional hacia Teherán y Caracas, alianzas que despiertan muchas contradicciones en la coalición peronista.

Fuentes partícipes de los encuentros indicaron a este medio que los norteamericanos también se mostraron interesados en la agenda de seguridad en la triple frontera, en la expansión de las energías renovables y en el futuro de Vaca Muerta, aspecto en el que se fueron muy conformes por el plan de incentivos fiscales que les prometió Massa.

Respecto a la estrategia del reperfilamiento, no objetaron la salida "a la uruguaya" que pretende encarar el equipo de Alberto, sin quitas de capital, aunque con una extensión de plazos y períodos de gracia en los primeros años. Quien subrayó los problemas de este camino, fue el especialista en deuda Martín Guzmán que también se juntó con Massa y le explicó el riesgo de depender de un "shock de confianza" que le permita al país acceder rápidamente a los mercados de capitales otra vez, que en caso de no concretarse, agravaría los problemas y forzaría un ajuste fiscal todavía mayor.

AO

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